Culebras lisas (género Coronella)

Por Antonio Martín, 13/02/2020

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Valsaín, Segovia. Mayo de 2018 y 2019.

La bonita y tranquila culebra lisa meridional (Coronella girondica) es una de nuestras serpientes más características. Es nocturna y, en vez de captar el calor exponiéndose al sol como hacen gran parte de los reptiles ibéricos (sistema heliotérmico, del griego helios = sol), lo absorben por contacto directo con cuerpos más calientes que ella misma (sistema tigmotérmico, tigmo = tocar), como el suelo o las piedras debajo de las cuales espera al crepúsculo, para sorprender a sus presas en sus propias guaridas, ya que no son muy ágiles.

Valsaín, Segovia. Mayo 2019.

Su nombre le viene por la textura de sus escamas, que le confieren un tacto extremadamente suave y le dan un aspecto brillante, como si estuvieran pulidas. Se alimenta principalmente de lagartijas, hasta tal punto que los nacimientos de esta culebra y los de las lagartijas que depreda ocurren al mismo tiempo, por lo que los juveniles pueden cazar individuos acordes con su tamaño.

Valsaín, Segovia. Mayo 2018. Miguel Ángel Pérez.

Es tan inofensiva que su principal método de defensa es hacerse la muerta. Este mecanismo de defensa está muy extendido en ofidios, sobre todo en culebras acuáticas y se conoce como tanatosis. El depredador pierde el interés en la presa, retorcerse como si estuviera muerta y en descomposición, ya que se reboza en el hedor (muy nauseabundo) que desprende de la cloaca.

Tres Cantos, Madrid. Septiembre 2019.
Cercedilla, Madrid. Mayo 2019. Antonio Martín.

Es variable en sus patrones y en su coloración, pudiendo presentar tonos rojizos.

Se diferencia de la culebra lisa europea (Coronella austriaca) por tres características, algunas de ellas variable: la primera es el color de su vientre, ajedrezado e irregular en la meridional y de color oscuro o uniforme en la europea.

Alicante. Diciembre 2019. Antonio Martín.

Pero esto no siempre se cumple: en algunas partes de la Comunidad Valenciana, las culebras lisas meriodionales tienen patrones uniformes de color blanco en el vientre sumado a un color de fondo en general más claro, seguramente como adaptación a las elevadas temperaturas, ya que los colores claros absorben menos el calor. Tal es el caso de este individuo rescatado de un aljibe.

En segundo lugar y tercer lugar, se diferencian en la disposición de las escamas supralabiales (por encima del labio) y en el hocico. La meridional tiene la cuarta y la quinta escama supralabial por debajo del ojo y el hocico más redondeado, mientras que la lisa europea presenta un hocico más puntiagudo y las escamas supralabiales que están debajo del ojo son la tercera y la cuarta.

Hoyo de Manzanares, Madrid. Octubre 2019.

Pero si en algo difieren la culebra lisa europea (Coronella austriaca) y la lisa meridional es en su distribución. Podemos encontrar culebra lisa meridional en casi toda la Península, siendo muy característica de entornos mediterráneos.

Culebra lisa europea (Coronella austriaca)

La Morcuera, Madrid. Octubre 2019.

La lisa europea está restringida a zonas de alta montaña, umbrías o zonas de clima más frío en general, con una distribución totalmente parcheada en la Península, aunque continua y abundante por toda Europa.

Burgos. Mayo 2019.

Tienen modos de vida similares (tigmotermia, nocturnas y dieta sauriófaga), pero presentan otra gran diferencia ecológica, que es la que permite colonizar entornos más fríos a la europea: sus huevos no dependen de la temperatura externa para eclosionar, ya que «eclosionan» dentro de la madre. Pare a las crías vivas: es vivípara, igual que las víboras. Y es que el viviparismo en reptiles ha evolucionado muchas veces, independientemente del parentesco: ya vemos que incluso dos especies dentro del mismo género difieren en la reproducción. Dan a luz hasta a 16 crías.

Burgos, Mayo 2019.

Si alguna vez te encuentras con una serpiente con el ojo blanco, no te asustes, no es un monstruo de otro mundo ni tampoco le pasa nada grave: simplemente está apunto de mudar la piel. Este ojo peculiar va sumado generalmente a colores y patrones apagados. Esto se debe a que la última capa de la piel, la capa córnea queratinizada, se está despegando de la nueva capa formada debajo, dándole sensación de opacidad o de que esté “sucia” al acumularse dos capas de piel, la vieja y la nueva. Las serpientes mudan la piel de una sola pieza, no como los lagartos, que la mudan a cachos.

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