Muestreando anfibios con el Museo de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN)

20/01/2019. Antonio Martín Higuera y Jorge Pérez Arienza

¿Alguna vez te has preguntado cómo se elaboran los libros sobre animales o cómo se conocen datos tan concretos sobre su biología? ¿Cómo afirmamos que la fragmentación de hábitats o las enfermedades los están diezmando, o que los gatos acaban con poblaciones? Para que esta información que se publica tenga validez, se deben de tomar cientos y cientos de datos, con metodologías y experiencias sorprendentes.Todo este trabajo, sumado a las inclemencias que tiene pasar noches enteras bajo la lluvia y el frío, recae en este caso, en los investigadores del Departamento de Biodiversidad y Biología Evolutiva del MNCN, que cada semana salen a distintos puntos de la Comunidad de Madrid a hacer seguimientos de las poblaciones de anfibios.

Algunos de los anfibios (sapo corredor y gallipato) encontrados por Jorge.

La semana pasada tuvimos la suerte de acompañarles en algunos de sus muestreos ordinarios. No es la primera vez que acudimos, siempre nos han acogido con los brazos abiertos a las prospecciones y no solo a nosotros: muchos estudiantes realizan el TFG, TFM o las prácticas con ellos. ¡Qué mejor forma de aprender y conservar que de la mano de profesionales, en este caso profesionales de los anfibios!

Iñigo y Nando procesando los anfibios encontrados.

Pero bueno, pasemos a la acción: Antonio fue con Iñigo Martínez Solano (jefe del departamento) y acompañado de otros dos estudiantes: Diego y Nando. Con red en mano y linterna en cabeza, pudimos capturar un total de 69 gallipatos (Pleurodeles waltl), 14 tritones jaspeados (Triturus marmoratus) y algunos sapos corredores (Epidalea calamita). Fue un éxito, ya que de todos estos anfibios, 60 de los 69 gallipatos fueron recapturados, así como 13 de los 14 jaspeados. Debajo detallamos por qué son importante las recapturas.

Gallipato sacando las costillas como mecanismo de defensa ante la manipulación.

Añadir además que estrenamos una nueva cámara: la Olympus TG6, con un macro y un modo microscopio flipante, además de ser sumergible. ¡Así que nos complace anunciar que la calidad de nuestras fotos se verá aumentada!


Fotografía subacuática de un tritón jaspeado macho, distinguible de las hembras por su cresta dorsal.

Jorge por su parte salió dos veces por otra zona distinta, acompañando a Ismael Reyes (investigador predoctoral) y a Iván, que está haciendo el TFG sobre la dispersión del tritón ibérico (Lissotriton boscai) entre poblaciones.

Los protagonistas del TFG de Iván, tritones ibéricos, especie endémica de la Península. Fotos de Jorge Pérez.

El primer día procesaron 85 sapos corredores, 55 tritones pigmeos (Triturus pygmaeus), 1 sapo común (Bufo spinosus), 16 gallipatos y 4 tritones ibéricos, un anfibio no muy frecuente en la Comunidad de Madrid. Al segundo día, vieron 43 tritones pigmeos, 7 gallipatos, 7 sapos corredores y 5 tritones ibéricos. ¡Vamos, todo un gozo por la cantidad de datos recogidos y para cualquier amante de los anfibios al ver tal cantidad de animales en su hábitat, donde tienen que estar!

Primera imagen: tritón pigmeo macho (Triturus pygmaeus). Es muy parecido al jaspeado (Triturus marmoratus), de hecho en el departamento también han estudiado la hibridación entre ambos: son dos especies distintas dentro del mismo género. Primera foto: sapo común descomunal. Fotos de Jorge Pérez.

¿Y qué hacen con tantos bichos?¿Un arroz? Pues no, cada uno de los animales es procesado según la investigación que se esté llevando a cabo (un TFG sobre dispersión, una publicación sobre la variabilidad genética…): se toman datos biométricos, se les inserta un microchip o se realiza fotoidentificación (básicamente, hacerle fotos a todos los anfibios para después comparar e identificar a los individuos, vamos una paliza). Para estos estudios son muy importantes las recapturas, es decir, individuos registrados en muestreos previos que han vuelto a ser identificados en el futuro. Los datos sobre recapturas arrojan luz sobre la edad, los hábitos y los movimientos de los anfibios, que muchas veces son sorprendentes. Movimientos entre charcas que, de no tenerlos en cuenta y construir una carretera en medio (por ejemplo), podría suponer el fin de algunas poblaciones.

Todas las acciones asociadas a estos estudios tienen los permisos legales correspondientes, ¡no puede hacerlo cualquiera! Hay que tener en cuenta que la manipulación además es llevada a cabo por profesionales, los cuales son los primeros involucrados en su conservación.

También se toman muestras genéticas, ya que los estudios genéticos son muy importantes para conocer la dinámica y la riqueza de las poblaciones. Tan importantes como que muchas especies de herpetos son descubiertas por la genética, ya que a simple vista no se podría identificar una de otra. Por ejemplo, hace poco fueron descritas dos nuevas especies, entre otros, por Iñigo: el tritón ibérico meridional (Lissotriton maltzani) y el sapo partero mediterráneo (Alytes almogavarii):

https://www.mncn.csic.es/es/Comunicaci%C3%B3n/descubren-dos-nuevas-especies-de-anfibios-de-la-peninsula-iberica.

Como puedes ver, estos estudios tienen muchas connotaciones evolutivas y además deberían tener la primera palabra en conservación.

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii) en la primera foto y sapo partero común (Alytes obstetricans) en la segunda. De nuevo, otras dos especies muy similares presentes en distintas áreas de campeo del Museo, al igual que con los tritones jaspeado y pigmeo. La nueva especie descrita (sapo partero mediterráneo, A. almogaravii) se interpretaba antes como A. obstetricans, el sapo partero común. Fotos de Antonio Martín.

Aunque en la comunidad científica todo esto tenga validez, el mayor valor para los animales está en que tú también estés informado: antes de defender una afirmación como si fuera cierta, comprueba de dónde viene. Con las redes sociales muchas veces se pierde esta referencia y pesan más opiniones que hechos que muchas veces los científicos no tienen disposición de defender porque, como puedes ver, ¡tiempo no les sobra!. Con tantísimos datos y esfuerzo, como para que luego se cuestione si lo que dicen es verdad… Y los primeros perjudicados de esto son los animales: tenemos que ser conscientes de la riqueza herpetológica que tenemos en Madrid y en España.